Resumen Clínico del Capítulo
Síntesis académica, metodología diagnóstica y recomendaciones quirúrgicasEl uso de inmovilización con yeso en la columna vertebral se remonta a principios del siglo XX, habiendo sido sistematizado por Risser con yesos bajo compresión lateral. En 1964, Cotrel introdujo el concepto EDF (elongación, desrotación, flexión) mediante cinchas correctoras. El método cayó en relativo desuso debido a resultados inconsistentes y al avance de la instrumentación quirúrgica, pero fue redefinido por Mehta con la técnica de desrotación manual sin cinchas para la escoliosis idiopática infantil. Esta reformulación demostró que la aplicación precoz, antes de los 18 a 24 meses, puede lograr la resolución completa de la curva en casos seleccionados. Actualmente, el enyesado seriado es reconocido como una estrategia de preservación del crecimiento en la escoliosis de inicio precoz. El método permite controlar la deformidad, retrasando o eliminando intervenciones quirúrgicas definitivas y sistemas de crecimiento, garantizando que el crecimiento de la columna torácica y el desarrollo pulmonar ocurran a tasas normales.
Este capítulo tiene como objetivo capacitar al lector en la aplicación práctica del corsé de yeso seriado mediante la técnica EDF modificada por Mehta para la escoliosis de inicio precoz. Al final del estudio, el profesional dominará la selección del paciente, la planificación previa con estudios de imagen y la aplicación del yeso. Además, aprenderá a medir los resultados clínicos, prevenir y manejar complicaciones como las lesiones por presión y aplicar un algoritmo de decisión reproducible en la práctica médica.
El yeso seriado bajo anestesia general está indicado como tratamiento inicial en la escoliosis idiopática y sindrómica de inicio precoz. En niños menores de dos años con curvas entre 45 y 60 grados, posibilita la curación de la deformidad. En niños mayores o con curvas no idiopáticas, actúa retrasando la indicación de artrodesis o barras de crecimiento. En la escoliosis congénita, busca limitar la progresión de la curva compensatoria. En la escoliosis neuropática, requiere un análisis cuidadoso debido al riesgo de deformación de la caja torácica por hipotonía/osteopenia y mayor propensión a complicaciones respiratorias.
La planificación requiere un examen neurológico detallado y resonancia magnética del neuroeje para descartar anomalías o tumores intraespinales. Radiográficamente, se evalúan el ángulo de Cobb, la diferencia del ángulo costovertebral de Mehta (RVAD) y la altura de la columna torácica. La preparación exige una mesa para tracción cefálica y pélvica; en ausencia de una mesa de Risser, el capítulo describe una estructura alternativa ensamblada con tubos de PVC. El procedimiento se realiza bajo anestesia general ligera con colocación de sonda nasogástrica, cánula de Guedel y protección ocular y auricular.
La tracción (50% proximal y 50% distal) se aplica con las caderas flexionadas a 45 grados. La desrotación manual se realiza posicionando una mano posteriormente sobre el ápice de la giba costal y la otra sobre el hemitórax anterior contralateral, con la ayuda de un espejo y el apoyo de dos asistentes. Las prominencias óseas se acolchan con fieltro y algodón. Tras aplicar yeso convencional y sintético, se abren ventanas asimétricas: la ventana anterior es más amplia en la convexidad para la expansión torácica, y la ventana posterior se ubica en la concavidad para permitir la expansión de la caja torácica sin cruzar la línea media.
Los cambios de yeso ocurren cada 2 meses (hasta los 2 años de edad), 3 meses (hasta los 3 años) y 4 meses (a partir de los 4 años), no superando cuatro yesos consecutivos sin una reevaluación global. En el cambio de yeso, se observa un período de 2 a 4 horas de piel libre tras una higiene suave. La complicación más frecuente es la Lesión por Presión Relacionada con Dispositivos Médicos (LPRDM), localizada en el ilion, axilas y vértebra apical. La literatura no respalda complicaciones respiratorias duraderas o déficits por anestesias repetidas cuando se realiza una monitorización adecuada.
Los conocimientos presentados orientan directamente la toma de decisiones en la consulta y el quirófano. En la fase diagnóstica, la resonancia magnética del neuroeje previene la aplicación inadvertida de fuerzas de tracción en pacientes con malformaciones intraespinales. El cálculo del RVAD y la edad del niño definen si el objetivo primario será la resolución completa o retrasar la cirugía. Durante la ejecución, la correcta aplicación de fuerzas tridimensionales sin compresión lateral excesiva previene deformidades torácicas. La apertura precisa de la ventana anterior asimétrica asegura una adecuada expansión pulmonar, mientras que la ventana posterior en la concavidad favorece la corrección de la curva. En el seguimiento, el protocolo de cuidado de la piel es vital: la inspección de las zonas de anclaje (cresta ilíaca, axila y vértebra apical) combinada con el reposo cutáneo de 2 a 4 horas previene la progresión de LPRDM, permitiendo continuar el tratamiento sin interrupciones prematuras.
