• Contexto: La unión craneovertebral (UCV) integra el occipucio, el atlas (C1) y el axis (C2) en una región biomecánica especializada que proporciona gran movilidad mientras mantiene la estabilidad para proteger el tronco encefálico, la médula cervical alta, los pares craneales y las arterias vertebrales. Los trastornos traumáticos, congénitos, inflamatorios y degenerativos pueden alterar las relaciones óseas y ligamentosas, originando inestabilidades que amenazan estructuras neurovasculares vitales. El diagnóstico requiere comprender la anatomía tridimensional, los ligamentos estabilizadores primarios (ligamento transverso, ligamentos alares) y el comportamiento dinámico funcional. El capítulo integra estos principios en fracturas del atlas, no unión odontoidea, inestabilidad craneovertebral, invaginación basilar, pannus por artritis reumatoide y osteoartrosis de la UCV, enfatizando el equilibrio entre descompresión neural, estabilización mecánica y preservación del movimiento.
• Objetivo del capítulo: Capacitar al lector para comprender la anatomía y biomecánica de la UCV, seleccionar e interpretar estudios de imagen multimodales y reconocer patrones de inestabilidad. Detalla el manejo conservador y quirúrgico en trauma, invaginación basilar, artritis reumatoide y osteoartrosis, destacando la osteosíntesis con preservación de la movilidad frente a la artrodesis.
• Anatomía, Biomecánica y EstabilidadLa estabilidad de la UCV descansa en la congruencia articular ósea y un complejo ligamentoso intrincado. El ligamento transverso del atlas (LTA) es el estabilizador primario contra la traslación anterior C1-C2, apoyado por los ligamentos alares y la membrana tectoria. El trayecto tortuoso de la arteria vertebral sobre el arco posterior de C1 y el foramen magno representa un riesgo vascular crítico. Su alta movilidad implica que una disrupción ligamentosa sutil puede generar una inestabilidad catastrófica.
• Evaluación por Imagen MultimodalLas radiografías simples evalúan líneas craneométricas (Chamberlain, McGregor, Wackenheim, McRae) e inestabilidad dinámica en flexión-extensión. La TC de cortes finos define la arquitectura ósea, la morfología de las fracturas y las trayectorias de los tornillos. La RM evalúa la integridad ligamentosa (rotura del LTA), la compresión de tronco/médula, la siringomielia y el pannus sinovial. La angio-TC es obligatoria para valorar dominancia, hipoplasia y anomalías del trayecto de las arterias vertebrales (arteria vertebral de trayecto alto).
• Trauma y Preservación del MovimientoEn las fracturas por estallido del atlas (Jefferson), la integridad del LTA (clasificación de Dickman) dicta la conducta. Las fracturas con LTA intacto se manejan de forma conservadora o con osteosíntesis directa del anillo de C1 (anterior o posterior), preservando la rotación C1-C2. Las fracturas con rotura del LTA requieren artrodesis posterior C1-C2 (técnica de Harms/Goel). Las no uniones odontoideas pueden abordarse mediante osteosíntesis anterior con tornillo o artrodesis C1-C2.
• Inestabilidad, Invaginación Basilar y Enfermedades AdquiridasLa invaginación basilar (IB) implica el prolapso de la odontoides hacia el foramen magno. La IB tipo A (inestabilidad atlantoaxial) se trata eficazmente con distracción articular, reducción y fusión C1-C2 mediante espaciadores interarticulares (técnica de Goel), evitando la resección transoral. En la artritis reumatoide, el pannus sinovial destruye el LTA y las facetas; la terapia biológica controla la enfermedad sistémica, pero la inestabilidad mecánica fija exige estabilización quirúrgica. La osteoartrosis de las facetas C1-C2 requiere diferenciación de cuadros inflamatorios.
• Aplicación clínica: La evaluación clínica analiza tres pilares: estabilidad mecánica, déficit neurológico y reducibilidad de la deformidad. La TC define el hueso, la RM las partes blandas y ligamentos, la angio-TC las arterias vertebrales y las radiografías dinámicas revelan subluxaciones ocultas. En trauma, se favorece la osteosíntesis directa de C1 preservadora de la movilidad cuando el LTA está íntegro. En invaginación basilar, la distracción y reducción posterior C1-C2 ha sustituido en gran medida a la odontoidectomía transoral.