Inicio›El Tratado›Capítulos›Capítulo 19
Tratado de Cirurgia da Coluna Vertebral
SECCIÓN 3 • Lesiones Traumáticas de la Columna Vertebral
Capítulo19

Trauma Raquimedular y Mielopatía Traumática

Vancouver: Vialle EN, Zanon M📖 Págs: 251-258
La lectura completa de este capítulo está disponible exclusivamente en la edición impresa del Tratado.
Sec. 3Lesiones Traumáticas de la Columna Vertebral
Cap. 19Capítulo Clínico
2autores
Português
Español
English
Referênciascitas científicas
📑

Resumen del capítulo

• Contexto: El traumatismo raquimedular (TRM) es una emergencia médica y quirúrgica devastadora que combina daño mecánico de las vías neurales, inestabilidad vertebral aguda y una profunda disregulación autonómica sistémica. Fisiopatológicamente, el TRM se desarrolla en una cascada bifásica: la lesión primaria corresponde a la agresión mecánica inicial (contusión, compresión, cizallamiento axonal, disrupción tisular y microhemorragia); esto desencadena una cascada destructiva de lesión secundaria que progresa en horas y días, caracterizada por vasoespasmo microvascular, edema citotóxico y vasogénico, excitotoxicidad por glutamato, peroxidación lipídica por radicales libres, neuroinflamación y apoptosis de oligodendrocitos con desmielinización secundaria y necrosis. La presentación clínica abarca desde la sección medular completa (ASIA A) hasta los síndromes medulares incompletos: Síndrome Medular Central (mayor debilidad en miembros superiores que inferiores), Síndrome de Brown-Séquard (pérdida motora y propioceptiva ipsilateral con pérdida contralateral de termoalgesia), Síndrome Medular Anterior (paraplejía motora y termoalgésica con respeto de cordones posteriores), Síndrome del Cono Medular y Síndrome de Cauda Equina. El tratamiento exige neuroprotección sistémica inmediata: optimización hemodinámica (Presión Arterial Media [PAM] >= 85–90 mmHg durante 5–7 días), normoxemia (PaO2 > 60 mmHg), descompresión quirúrgica y estabilización temprana (<24 horas, idealmente <12 horas según el estudio STASCIS) y prevención de complicaciones sistémicas (shock neurogénico, disreflexia autonómica, trombosis venosa profunda, úlceras por presión y vejiga neurogénica).
• Objetivo del capítulo: Presentar los principios actuales de evaluación, neuroprotección, descompresión quirúrgica y manejo integral del traumatismo raquimedular. Al finalizar, el lector deberá comprender la lesión primaria y la cascada bioquímica secundaria; realizar y documentar el examen neurológico según los estándares ISNCSCI y la escala de discapacidad ASIA (AIS); reconocer los síndromes incompletos; ejecutar protocolos de optimización hemodinámica (PAM objetivo); seleccionar candidatos para descompresión quirúrgica urgente; y manejar las complicaciones sistémicas agudas y el shock neurogénico.
• Lesión primaria y cascada fisiopatológica secundariaLa lesión primaria ocurre en el impacto por contusión, compresión, elongación o cizallamiento de neuronas, glía y microvasos. La lesión secundaria se desarrolla en horas y semanas: 1) Fase vascular: hemorragia en sustancia gris central, pérdida de autorregulación, vasoespasmo y trombosis microvascular con isquemia expansiva; 2) Fase celular: fallo energético (depleción de ATP), liberación masiva de glutamato, sobrecarga intracelular de calcio y estrés oxidativo con peroxidación lipídica; 3) Fase inflamatoria y apoptótica: infiltración leucocitaria, liberación de citoquinas inflamatorias (TNF-alfa, IL-1beta) y muerte celular programada (apoptosis) de oligodendrocitos con desmielinización progresiva.
• Evaluación neurológica estandarizada (ISNCSCI/ASIA)El examen basal debe seguir los estándares ISNCSCI en cuanto el paciente esté consciente y reanimado: 1) Examen motor: 10 grupos musculares clave bilaterales (escala MRC 0–5, puntuación total 100); 2) Examen sensitivo: 28 dermatomas bilaterales para tacto fino y pinchazo (puntuación total 112 cada uno); 3) Examen anorrectal: contracción anal voluntaria (VAC, motor S4–S5) y presión anal profunda (DAP, sensitivo S4–S5). Se definen los niveles motor, sensitivo y el Nivel Neurológico de Lesión (NNL). Se clasifica mediante la Escala de Discapacidad ASIA (AIS): AIS A (Completa, sin preservación sacra S4–S5); AIS B (Incompleta sensitiva, sensibilidad preservada sin función motora bajo el NNL incluyendo S4–S5); AIS C (Incompleta motora, más de la mitad de músculos clave bajo el NNL tienen balance <3); AIS D (Incompleta motora, al menos la mitad de músculos clave bajo el NNL tienen balance >=3); AIS E (Normal).
• Síndromes incompletos, shock neurogénico y shock medularLos síndromes incompletos presentan patrones específicos: 1) Síndrome Medular Central: por hiperextensión en canales cervicales estrechos, causando mayor debilidad motora en manos y brazos que en piernas; 2) Síndrome de Brown-Séquard: hemisección medular con paresia y pérdida propioceptiva ipsilateral combinada con pérdida de termoalgesia contralateral; 3) Síndrome Medular Anterior: compresión anterior o trombosis de la arteria espinal anterior con paraplejía motora y anestesia termoalgésica completa pero con propiocepción conservada (peor pronóstico). El shock neurogénico (lesiones cervicales o torácicas altas T6 y superiores) se manifiesta por la tríada de hipotensión, bradicardia y vasodilatación periférica por denervación simpática. Difiere del shock medular (pérdida transitoria de todos los reflejos y flacidez bajo la lesión, que concluye al reaparecer el reflejo bulbocavernoso).
• Neuroprotección hemodinámica y tiempo quirúrgico (STASCIS)El soporte hemodinámico busca prevenir la isquemia medular secundaria: mantener la Presión Arterial Media (PAM) entre 85 y 90 mmHg durante 5 a 7 días en UCI mediante fluidoterapia y vasopresores con acción inotrópica y vasoconstrictora (noradrenalina o dopamina; evitar fenilefrina pura que agrava la bradicardia). La descompresión quirúrgica y estabilización rígida temprana en las primeras 24 horas (e idealmente <12 horas), avalada por el estudio prospectivo STASCIS, incrementa significativamente la probabilidad de recuperación funcional en >=2 grados AIS frente a la cirugía tardía (>24 horas).
• Farmacoterapia, complicaciones y rehabilitación agudaEl uso de metilprednisolona en dosis altas (protocolo NASCIS) continúa siendo muy controvertido; las guías internacionales contemporáneas (AANS/CNS y AO Spine) la consideran una opción y no un estándar debido a sus riesgos de neumonía grave, sepsis y hemorragia digestiva. El manejo intensivo incluye: tromboprofilaxis precoz (HBPM iniciada a las 24–48 horas y compresión mecánica), kinesiterapia respiratoria agresiva, cateterismo vesical intermitente para prevenir sobredistensión vesical y disreflexia autonómica, protocolo intestinal y colchón antiescaras.
• Aplicación clínica: En urgencias, ante un paciente con traumatismo cervical y cuadriparesia aguda, solicite de inmediato TC de columna completa y RM urgente para evaluar compresión ósea, hernias discales o luxaciones facetarias. Simultáneamente, canalice una línea arterial e inicie infusión de noradrenalina para sostener la PAM entre 85 y 90 mmHg. En luxaciones facetarias bilaterales, la reducción cerrada inmediata con halo-tracción (con paciente consciente y monitorización seriada) o la reducción quirúrgica abierta de urgencia en quirófano descomprime el canal raquídeo en pocas horas. Traslade al paciente a quirófano para descompresión y fijación rígida urgente (<12–24 horas). En lesiones por encima de T6, vigile la aparición de disreflexia autonómica (hipertensión arterial paroxística grave, cefalea pulsátil, bradicardia y sudoración profusa desencadenadas por globo vesical o fecaloma), tratándola sentando al paciente e instalando de inmediato una sonda vesical para vaciar la vejiga.
🏷️

Palabras clave

Descriptores DeCS/MeSH preferenciales:
Traumatismos de la Médula EspinalTraumatismos del Sistema NerviosoParaplejíaCuadriplejíaNeuroprotecciónFusión VertebralUnidades de Cuidados IntensivosDescompresión Quirúrgica
⭐

Por qué importa este capítulo

El daño mecánico inicial ocurre en milisegundos, pero la viabilidad de los axones medulares en la zona de penumbra se define en las horas y días siguientes. Tolerar hipotensión arterial, demorar la cirugía más de 24 horas o confundir el shock neurogénico con hipovolemia conduce a secuelas neurológicas permanentes. Este capítulo proporciona protocolos claros de neuroprotección, herramientas de clasificación estandarizada y pautas de tiempo quirúrgico para optimizar la recuperación funcional.

“El tratamiento del trauma raquimedular exige una neuroprotección activa inmediata para frenar la cascada de daño secundario. La descompresión y estabilización quirúrgica temprana (<12–24 horas, STASCIS), la optimización hemodinámica intensiva (PAM >= 85–90 mmHg durante 5–7 días), el examen neurológico seriado ISNCSCI/ASIA y el manejo intensivo multidisciplinario son los pilares indispensables para maximizar la recuperación neurológica.”
✨

Destacados del capítulo

🌐
Card 1 — Concepto esencial
Las dos fases del daño medular

La disrupción mecánica primaria desencadena una cascada bioquímica secundaria (isquemia, excitotoxicidad, sobrecarga de calcio, apoptosis) que se expande en horas y días. La neuroprotección rescata axones en la zona de penumbra mediante descompresión y perfusión precoz.

🩺
Card 2 — Decisión clínica
Descompresión quirúrgica temprana (<24h, ideal <12h)

El estudio multicéntrico prospectivo STASCIS demostró que la descompresión y fijación quirúrgica en las primeras 24 horas (e idealmente <12 horas) duplica la probabilidad de mejoría neurológica en >=2 grados AIS frente a la cirugía tardía.

📐
Card 3 — Perla o alerta
Mantener PAM 85–90 mmHg durante 5–7 días

La autorregulación vascular medular se pierde tras el trauma. Mantenga la Presión Arterial Media (PAM) >= 85–90 mmHg durante 5 a 7 días en UCI con fluidos y noradrenalina para evitar isquemia secundaria. Reconozca el shock neurogénico (hipotensión + bradicardia).

📑

Cómo Citar este Capítulo (Formato Vancouver)

Indexación bibliográfica oficial y directrices de citación
📖 Págs: 251-258Vancouver Style
Autores (Vancouver):Vialle EN, Zanon M

Vialle EN, Zanon M. Trauma raquimedular. In: Pudles E, Defino H, Risso M, editores. Tratado de cirurgia da coluna vertebral. 1.ª ed. Rio de Janeiro: Dilivros Editora; 2026. p. 251-258.

ISBN: 978-85-8053-292-0 • 1.ª Edição • Dilivros Editora
📚

Referencias bibliográficas

1. Simeonova I, Sandner B, et al. Neural stem cell transplantation for spinal cord repair. In: Fehlings MG, Harrop JS, editors. AOSpine master series. Vol. 10. Stuttgart: Thieme; 2017. p. 111-123. doi:10.1055/b-0036-137999.
2. Bracken MB. Steroids for acute spinal cord injury. Cochrane Database Syst Rev. 2012;(1):CD001046. doi:10.1002/14651858.CD001046.pub2.
3. Schouten R, Albert T, et al. The spine-injured patient: initial assessment and emergency treatment. J Am Acad Orthop Surg. 2012 Jun;20(6):336-46. doi:10.5435/JAAOS-20-06-336. PMID:22661563.
4. Nouri A, Fehlings MG, et al. The timing of management of spinal cord injuries. In: Browner BD, Jupiter JB, Levine AM, Trafton PG, editors. Skeletal trauma: basic science, management, and reconstruction. 5th ed. Philadelphia: Saunders; 2014. p. 769-790.
5. Jazayeri SB, Maroufi SF, et al. Incidence of traumatic spinal cord injury worldwide: a systematic review, data integration, and update. World Neurosurg X. 2023 Feb 1;18:100171. doi:10.1016/j.wnsx.2023.100171. PMID:36910686.
6. Vaccaro AR, Harrop JS, et al. Prehospital and emergency room management, as well as timing of treatment. In: Eismont FJ, Bell GR, editors. Spine: core knowledge in orthopaedics. Philadelphia: Mosby Elsevier; 2010. p. 275-289.
7. Catapano JS, Hawryluk GWJ, et al. Acute non-operative management of traumatic spinal cord injury: state of the art. In: Fehlings MG, Harrop JS, editors. AOSpine master series. Vol. 5. Stuttgart: Thieme; 2017. p. 55-72. doi:10.1055/b-0036-137994.
8. Kirshblum SC, Burns SP, et al. International standards for neurological classification of spinal cord injury: revised 2011. J Spinal Cord Med. 2011 Nov;34(6):535-46. doi:10.1179/204577211X13207446293695. PMID:22330108.
9. Zhang L-X, Yin Y-M, et al. Grafted bone marrow stromal cells: a contributor to glial repair after spinal cord injury. The Neuroscientist. 2014;21(3):277-289. doi:10.1177/1073858414532171.
10. Wilson JR, Fehlings MG. Riluzole for acute traumatic spinal cord injury: a promising neuroprotective treatment strategy. World Neurosurg. 2014 May-Jun;81(5-6):825-9. doi:10.1016/j.wneu.2013.01.001. PMID:23295632.
11. Wilson JR, Cadotte DW, et al. Clinical predictors of neurological outcome, functional status, and survival after traumatic spinal cord injury: a systematic review. J Neurosurg Spine. 2012 Sep;17(1 Suppl):11-26. doi:10.3171/2012.4.AOSPINE1245. PMID:22985366.
12. Fehlings MG, Vaccaro A, et al. Early versus delayed decompression for traumatic cervical spinal cord injury: results of the Surgical Timing in Acute Spinal Cord Injury Study (STASCIS). PLoS One. 2012;7(2):e32037. doi:10.1371/journal.pone.0032037. PMID:22384132.
13. Kamiya K, Koda M, et al. Neuroprotective therapy with granulocyte colony-stimulating factor in acute spinal cord injury: a comparison with high-dose methylprednisolone as a historical control. Eur Spine J. 2015 May;24(5):963-7. doi:10.1007/s00586-014-3373-0. PMID:24961222.
14. Casha S, Zygun D, et al. Results of a phase II placebo-controlled randomized trial of minocycline in acute spinal cord injury. Brain. 2012 Apr;135(Pt 4):1224-36. doi:10.1093/brain/aws072. PMID:22505632.
15. Grossman RG, Fehlings MG, et al. A prospective, multicenter, phase I matched-comparison group trial of safety, pharmacokinetics, and preliminary efficacy of riluzole in patients with traumatic spinal cord injury. J Neurotrauma. 2014 Feb 1;31(3):239-55. doi:10.1089/neu.2013.2969. PMID:23859435.
16. Dasari VR, Veeravalli KK, et al. Mesenchymal stem cells in the treatment of spinal cord injuries: a review. World J Stem Cells. 2014 Apr 26;6(2):120-33. doi:10.4252/wjsc.v6.i2.120. PMID:24772239.
17. Ramer LM, Ramer MS, et al. Restoring function after spinal cord injury: towards clinical translation of experimental strategies. Lancet Neurol. 2014 Dec;13(12):1241-56. doi:10.1016/S1474-4422(14)70144-9. PMID:25453463.
18. Jazayeri SB, Maroufi SF, et al. Incidence of traumatic spinal cord injury worldwide: a systematic review, data integration, and update. World Neurosurg X. 2023 Feb 1;18:100171. doi:10.1016/j.wnsx.2023.100171. PMID:36910686.
19. Hubertus V, Badhiwala JH, et al. AO Spine clinical practice recommendations for the surgical management of acute traumatic spinal cord injury: contemporary concepts. Global Spine J. 2025 Jun 8:21925682251350941. doi:10.1177/21925682251350941. PMID:40483581.
20. Aarabi B, Olexa J, et al. Extent of spinal cord decompression in motor complete American Spinal Injury Association Impairment Scale grades A and B traumatic spinal cord injury patients: postoperative magnetic resonance imaging analysis of standard operative approaches. J Neurotrauma. 2019;36:862-876. doi:10.1089/neu.2018.5834.
Episodio 06 – Escoliosis de Inicio Temprano
Estreno Programado
Estreno Exclusivo • Miércoles, 07 de Octubre a las 21:00 (BRT)
Miércoles, 07 de Octubre a las 21:00 (BRT)
La cuenta regresiva en vivo se activará la víspera del estreno.

El videocast completo se transmitirá automáticamente en este reproductor el miércoles 07/10 a las 18:00 (BRT).

Disponible en Spotify en el estreno
Tratado en Debate

Videocast oficial derivado de los capítulos del tratado.

Episodio 06 – Escoliosis de Inicio Temprano

Pulmón y Columna en Crecimiento: desarrollo torácico, clasificación C-EOS y técnicas quirúrgicas que preservan el crecimiento