Resumen Clínico del Capítulo
Síntesis académica, metodología diagnóstica y recomendaciones quirúrgicasLos tumores óseos primarios malignos de la columna son infrecuentes y presentan comportamiento biológico, sensibilidad a la quimioterapia y pronóstico muy variables según la histología. La anatomía vertebral limita la aplicación de los principios clásicos de la oncología musculoesquelética: la vecindad de la médula espinal, raíces nerviosas, grandes vasos y vísceras dificulta la obtención de márgenes amplios sin secuelas neurológicas. Tumores de bajo grado (como condrosarcomas y cordomas) pueden crecer lentamente hasta alcanzar gran volumen, mientras que sarcomas de alto grado (osteosarcoma, sarcoma de Ewing) progresan rápidamente con dolor severo y compresión medular. Un diagnóstico impreciso o una cirugía intralesional de urgencia antes de la biopsia pueden arruinar la posibilidad de curación oncológica. El capítulo aplica los sistemas de Enneking y Weinstein-Boriani-Biagini (WBB) para planificar el tratamiento multidisciplinar del sarcoma de Ewing, osteosarcoma, condrosarcoma y cordoma.
Reconocer los patrones clínicos y radiológicos de malignidad primaria vertebral, realizar estadificación sistémica y biopsia percutánea guiada antes del tratamiento, aplicar los sistemas Enneking y WBB en la planificación quirúrgica y comprender los principios terapéuticos específicos (quimioterapia neoadyuvante, resección en bloque, protonterapia y embolización).
La TC detalla la destrucción cortical y matriz mineralizada; la RM define la extensión a partes blandas y el compromiso del saco tecal. La sospecha de malignidad exige estadificación sistémica y biopsia percutánea guiada. El trayecto de la biopsia debe planificarse para resecarse en bloque con el espécimen quirúrgico definitivo.
El sistema de Enneking clasifica las lesiones por grado histológico y compartimento (IA a III). La clasificación WBB (Figura 54.2) mapea la vértebra en 12 sectores radiales y 5 capas concéntricas, determinando la viabilidad de una vertebrectomía total en bloque con márgenes oncológicos amplios y libres de contaminación.
En sarcomas quimiosensibles (Ewing, osteosarcoma), la quimioterapia neoadyuvante reduce el volumen tumoral y aporta información pronóstica por la respuesta histológica (Figura 54.3). La embolización preoperatoria reduce el sangrado en tumores hipervasculares (Figura 54.4). La cirugía paliativa se reserva cuando los márgenes amplios no son alcanzables.
En el sarcoma de Ewing, la quimioterapia intensiva se asocia a resección quirúrgica o radioterapia. En el osteosarcoma, la quimioterapia neoadyuvante y la resección en bloque con márgenes amplios son indispensables. El condrosarcoma es resistente a la quimio y radioterapia convencional, siendo la resección en bloque con margen libre el pilar curativo (Figura 54.6). El cordoma es un tumor notocordal de crecimiento lento y alta recidiva local que requiere resección en bloque amplia o protonterapia a dosis altas (Figura 54.7).
Implantes de titanio 3D personalizados, navegación intraoperatoria, robótica, biopsia líquida (ctDNA) y terapias dirigidas (inhibidores de IDH1, EGFR) ofrecen tratamientos cada vez más individualizados.
La regla esencial es evitar que la urgencia clínica impida un diagnóstico oncológico riguroso. Salvo ante paraplejía aguda rápidamente progresiva, la estadificación y la biopsia percutánea guiada deben anteceder a la cirugía definitiva. En tumores quimiosensibles (Ewing, osteosarcoma), la quimioterapia neoadyuvante se inicia primero. En condrosarcomas y cordomas, el cirujano debe planificar una vertebrectomía total en bloque guiada por las zonas WBB, evitando abrir la cápsula tumoral, ya que la contaminación intralesional causa recidivas locales incurables. Cuando los márgenes amplios requieran el sacrificio medular inaceptable, se recurre a la cirugía de separación combinada con protonterapia o radioterapia con iones de carbono.
