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Sección 3Lesiones Traumáticas de la Columna VertebralCapítulo 19 de 109

Trauma Raquimedular y Mielopatía Traumática

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Capa 3D Tratado de Coluna

Resumen Clínico del Capítulo

Síntesis académica, metodología diagnóstica y recomendaciones quirúrgicas
Contexto Clínico

El traumatismo raquimedular (TRM) es una emergencia médica y quirúrgica devastadora que combina daño mecánico de las vías neurales, inestabilidad vertebral aguda y una profunda disregulación autonómica sistémica. Fisiopatológicamente, el TRM se desarrolla en una cascada bifásica: la lesión primaria corresponde a la agresión mecánica inicial (contusión, compresión, cizallamiento axonal, disrupción tisular y microhemorragia); esto desencadena una cascada destructiva de lesión secundaria que progresa en horas y días, caracterizada por vasoespasmo microvascular, edema citotóxico y vasogénico, excitotoxicidad por glutamato, peroxidación lipídica por radicales libres, neuroinflamación y apoptosis de oligodendrocitos con desmielinización secundaria y necrosis. La presentación clínica abarca desde la sección medular completa (ASIA A) hasta los síndromes medulares incompletos: Síndrome Medular Central (mayor debilidad en miembros superiores que inferiores), Síndrome de Brown-Séquard (pérdida motora y propioceptiva ipsilateral con pérdida contralateral de termoalgesia), Síndrome Medular Anterior (paraplejía motora y termoalgésica con respeto de cordones posteriores), Síndrome del Cono Medular y Síndrome de Cauda Equina. El tratamiento exige neuroprotección sistémica inmediata: optimización hemodinámica (Presión Arterial Media [PAM] >= 85–90 mmHg durante 5–7 días), normoxemia (PaO2 > 60 mmHg), descompresión quirúrgica y estabilización temprana (<24 horas, idealmente <12 horas según el estudio STASCIS) y prevención de complicaciones sistémicas (shock neurogénico, disreflexia autonómica, trombosis venosa profunda, úlceras por presión y vejiga neurogénica).

Objetivo del Capítulo

Presentar los principios actuales de evaluación, neuroprotección, descompresión quirúrgica y manejo integral del traumatismo raquimedular. Al finalizar, el lector deberá comprender la lesión primaria y la cascada bioquímica secundaria; realizar y documentar el examen neurológico según los estándares ISNCSCI y la escala de discapacidad ASIA (AIS); reconocer los síndromes incompletos; ejecutar protocolos de optimización hemodinámica (PAM objetivo); seleccionar candidatos para descompresión quirúrgica urgente; y manejar las complicaciones sistémicas agudas y el shock neurogénico.

Lesión primaria y cascada fisiopatológica secundaria

La lesión primaria ocurre en el impacto por contusión, compresión, elongación o cizallamiento de neuronas, glía y microvasos. La lesión secundaria se desarrolla en horas y semanas: 1) Fase vascular: hemorragia en sustancia gris central, pérdida de autorregulación, vasoespasmo y trombosis microvascular con isquemia expansiva; 2) Fase celular: fallo energético (depleción de ATP), liberación masiva de glutamato, sobrecarga intracelular de calcio y estrés oxidativo con peroxidación lipídica; 3) Fase inflamatoria y apoptótica: infiltración leucocitaria, liberación de citoquinas inflamatorias (TNF-alfa, IL-1beta) y muerte celular programada (apoptosis) de oligodendrocitos con desmielinización progresiva.

Evaluación neurológica estandarizada (ISNCSCI/ASIA)

El examen basal debe seguir los estándares ISNCSCI en cuanto el paciente esté consciente y reanimado: 1) Examen motor: 10 grupos musculares clave bilaterales (escala MRC 0–5, puntuación total 100); 2) Examen sensitivo: 28 dermatomas bilaterales para tacto fino y pinchazo (puntuación total 112 cada uno); 3) Examen anorrectal: contracción anal voluntaria (VAC, motor S4–S5) y presión anal profunda (DAP, sensitivo S4–S5). Se definen los niveles motor, sensitivo y el Nivel Neurológico de Lesión (NNL). Se clasifica mediante la Escala de Discapacidad ASIA (AIS): AIS A (Completa, sin preservación sacra S4–S5); AIS B (Incompleta sensitiva, sensibilidad preservada sin función motora bajo el NNL incluyendo S4–S5); AIS C (Incompleta motora, más de la mitad de músculos clave bajo el NNL tienen balance <3); AIS D (Incompleta motora, al menos la mitad de músculos clave bajo el NNL tienen balance >=3); AIS E (Normal).

Síndromes incompletos, shock neurogénico y shock medular

Los síndromes incompletos presentan patrones específicos: 1) Síndrome Medular Central: por hiperextensión en canales cervicales estrechos, causando mayor debilidad motora en manos y brazos que en piernas; 2) Síndrome de Brown-Séquard: hemisección medular con paresia y pérdida propioceptiva ipsilateral combinada con pérdida de termoalgesia contralateral; 3) Síndrome Medular Anterior: compresión anterior o trombosis de la arteria espinal anterior con paraplejía motora y anestesia termoalgésica completa pero con propiocepción conservada (peor pronóstico). El shock neurogénico (lesiones cervicales o torácicas altas T6 y superiores) se manifiesta por la tríada de hipotensión, bradicardia y vasodilatación periférica por denervación simpática. Difiere del shock medular (pérdida transitoria de todos los reflejos y flacidez bajo la lesión, que concluye al reaparecer el reflejo bulbocavernoso).

Neuroprotección hemodinámica y tiempo quirúrgico (STASCIS)

El soporte hemodinámico busca prevenir la isquemia medular secundaria: mantener la Presión Arterial Media (PAM) entre 85 y 90 mmHg durante 5 a 7 días en UCI mediante fluidoterapia y vasopresores con acción inotrópica y vasoconstrictora (noradrenalina o dopamina; evitar fenilefrina pura que agrava la bradicardia). La descompresión quirúrgica y estabilización rígida temprana en las primeras 24 horas (e idealmente <12 horas), avalada por el estudio prospectivo STASCIS, incrementa significativamente la probabilidad de recuperación funcional en >=2 grados AIS frente a la cirugía tardía (>24 horas).

Farmacoterapia, complicaciones y rehabilitación aguda

El uso de metilprednisolona en dosis altas (protocolo NASCIS) continúa siendo muy controvertido; las guías internacionales contemporáneas (AANS/CNS y AO Spine) la consideran una opción y no un estándar debido a sus riesgos de neumonía grave, sepsis y hemorragia digestiva. El manejo intensivo incluye: tromboprofilaxis precoz (HBPM iniciada a las 24–48 horas y compresión mecánica), kinesiterapia respiratoria agresiva, cateterismo vesical intermitente para prevenir sobredistensión vesical y disreflexia autonómica, protocolo intestinal y colchón antiescaras.

Aplicación Clínica y Directrices

En urgencias, ante un paciente con traumatismo cervical y cuadriparesia aguda, solicite de inmediato TC de columna completa y RM urgente para evaluar compresión ósea, hernias discales o luxaciones facetarias. Simultáneamente, canalice una línea arterial e inicie infusión de noradrenalina para sostener la PAM entre 85 y 90 mmHg. En luxaciones facetarias bilaterales, la reducción cerrada inmediata con halo-tracción (con paciente consciente y monitorización seriada) o la reducción quirúrgica abierta de urgencia en quirófano descomprime el canal raquídeo en pocas horas. Traslade al paciente a quirófano para descompresión y fijación rígida urgente (<12–24 horas). En lesiones por encima de T6, vigile la aparición de disreflexia autonómica (hipertensión arterial paroxística grave, cefalea pulsátil, bradicardia y sudoración profusa desencadenadas por globo vesical o fecaloma), tratándola sentando al paciente e instalando de inmediato una sonda vesical para vaciar la vejiga.

Descriptores Científicos DeCS / MeSH

Traumatismos de la Médula EspinalTraumatismos del Sistema NerviosoParaplejíaCuadriplejíaNeuroprotecciónFusión VertebralUnidades de Cuidados IntensivosDescompresión Quirúrgica

Por qué importa este capítulo

El daño mecánico inicial ocurre en milisegundos, pero la viabilidad de los axones medulares en la zona de penumbra se define en las horas y días siguientes. Tolerar hipotensión arterial, demorar la cirugía más de 24 horas o confundir el shock neurogénico con hipovolemia conduce a secuelas neurológicas permanentes. Este capítulo proporciona protocolos claros de neuroprotección, herramientas de clasificación estandarizada y pautas de tiempo quirúrgico para optimizar la recuperación funcional.

El tratamiento del trauma raquimedular exige una neuroprotección activa inmediata para frenar la cascada de daño secundario. La descompresión y estabilización quirúrgica temprana (<12–24 horas, STASCIS), la optimización hemodinámica intensiva (PAM >= 85–90 mmHg durante 5–7 días), el examen neurológico seriado ISNCSCI/ASIA y el manejo intensivo multidisciplinario son los pilares indispensables para maximizar la recuperación neurológica.
Card 1 — Concepto esencial

Las dos fases del daño medular

La disrupción mecánica primaria desencadena una cascada bioquímica secundaria (isquemia, excitotoxicidad, sobrecarga de calcio, apoptosis) que se expande en horas y días. La neuroprotección rescata axones en la zona de penumbra mediante descompresión y perfusión precoz.

Card 2 — Decisión clínica

Descompresión quirúrgica temprana (<24h, ideal <12h)

El estudio multicéntrico prospectivo STASCIS demostró que la descompresión y fijación quirúrgica en las primeras 24 horas (e idealmente <12 horas) duplica la probabilidad de mejoría neurológica en >=2 grados AIS frente a la cirugía tardía.

Card 3 — Perla o alerta

Mantener PAM 85–90 mmHg durante 5–7 días

La autorregulación vascular medular se pierde tras el trauma. Mantenga la Presión Arterial Media (PAM) >= 85–90 mmHg durante 5 a 7 días en UCI con fluidos y noradrenalina para evitar isquemia secundaria. Reconozca el shock neurogénico (hipotensión + bradicardia).

Referencias Bibliográficas Seleccionadas

Literatura de alto impacto indexada en PubMed / DOI
20 Referencias
1.Simeonova I, Sandner B, et al. Neural stem cell transplantation for spinal cord repair. In: Fehlings MG, Harrop JS, editors. AOSpine master series. Vol. 10. Stuttgart: Thieme; 2017. p. 111-123. doi:10.1055/b-0036-137999.
2.Bracken MB. Steroids for acute spinal cord injury. Cochrane Database Syst Rev. 2012;(1):CD001046. doi:10.1002/14651858.CD001046.pub2.
3.Schouten R, Albert T, et al. The spine-injured patient: initial assessment and emergency treatment. J Am Acad Orthop Surg. 2012 Jun;20(6):336-46. doi:10.5435/JAAOS-20-06-336. PMID:22661563.
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Episodio 1 – Capítulo 8: Columna Vertebral en el Plano Sagital

Profundice en el debate científico con los autores del capítulo analizando casos prácticos y conductas quirúrgicas.