Resumen Clínico del Capítulo
Síntesis académica, metodología diagnóstica y recomendaciones quirúrgicasLa Endoscopia Unilateral Biportal (UBE) representa un cambio de paradigma en la cirugía de columna mínimamente invasiva al separar el canal óptico de visualización del corredor de trabajo instrumental. Al introducir un artroscopio convencional por un portal y manipular instrumental microquirúrgico y fresas motorizadas libremente por un segundo portal independiente bajo irrigación continua con suero salino, la UBE supera las restricciones instrumentales y coaxiales de la endoscopia uniportal. Esta libertad biportal ofrece amplios ángulos de visión, triangulación libre, uso de instrumental convencional y una eficiente descompresión bilateral mediante abordaje unilateral (ULBD). La UBE se aplica ampliamente en los segmentos cervical, torácico y lumbar para discectomía, descompresión de estenosis central y lateral, foraminotomía y artrodesis intersomática endoscópica (BE-LIF). Su implementación exitosa requiere dominar la dinámica del flujo de irrigación, la geometría de triangulación, la hemostasia epidural y la prevención de la hipertensión hídrica.
Detallar los fundamentos biomecánicos, anatómicos y prácticos de la cirugía endoscópica biportal (UBE). El capítulo enseña la geometría de triangulación de portales, la mecánica del flujo continuo de irrigación, los pasos quirúrgicos para la descompresión lumbar y la artrodesis intersomática biportal, y la prevención de complicaciones como el hematoma epidural, la durotomía incidental y la sobrecarga de presión hidrostática.
La UBE desacopla la visualización de la instrumentación. El portal óptico aloja una óptica de 0° o 30°, mientras que el portal de trabajo permite la manipulación libre de pinzas Kerrison, fresas de alta velocidad y radiofrecuencia (Figura 67.1). Esta separación brinda amplia triangulación, retroalimentación táctil microquirúrgica y resección ósea eficiente.
El flujo continuo de suero salino mantiene el campo quirúrgico nítido y controla el sangrado venoso de baja presión. Sin embargo, mantener una salida adecuada de líquido por el portal de trabajo es crítico: la obstrucción del drenaje genera infiltración muscular, aumento de la presión epidural y riesgo de hipertensión intracraneal.
La técnica se utiliza en la columna lumbar para hernias discales, estenosis central, estenosis del receso lateral y descompresión foraminal. En las regiones cervical y torácica, permite foraminotomías y descompresiones medulares. Además, la UBE posibilita la artrodesis intersomática biportal (BE-LIF), permitiendo la preparación del platillo y colocación de cajas voluminosas con mínimo trauma muscular.
Bajo control fluoroscópico se establecen los dos portales sobre la unión laminofacetaria. La creación de un espacio de trabajo inicial mediante radiofrecuencia expone las referencias óseas. Se realiza la laminotomía ipsilateral y flavectomía; inclinando la óptica hacia la base de la apófisis espinosa se logra la descompresión contralateral over-the-top preservando la faceta y la musculatura contralateral.
Las principales complicaciones incluyen desgarro dural, hematoma epidural, descompresión incompleta y sobre-resección facetaria. Las durotomías pueden resolverse endoscópicamente con parches, clips o sellantes. El hematoma epidural se previene mediante hemostasia rigurosa a baja presión antes del cierre y colocación sistemática de drenaje subfascial.
Al planificar un procedimiento UBE, el marcado cutáneo bajo fluoroscopia es esencial para posicionar los portales óptico y de trabajo a unos 1,5 a 2,5 cm de distancia entre sí, orientados a la ventana interlaminar diana. Mantener un flujo de salida continuo alrededor de la cánula de trabajo es obligatorio durante toda la intervención; cualquier disminución del débito exige ampliar la incisión cutánea. Durante la descompresión over-the-top bilateral, el ligamento amarillo debe mantenerse intacto el mayor tiempo posible para proteger el saco dural mientras se desinserta y fresa la lámina contralateral. Antes de cerrar, la presión de irrigación debe reducirse para identificar y coagular vasos sangrantes con radiofrecuencia, colocando un drenaje aspirativo subfascial para evitar hematomas compresivos.
